
Turís ha sufrido una avalancha de macroproyectos renovables que pretenden instalarse sobre suelo agrícola con graves consecuencias para la economía, el medioambiente y la vida de las personas que ven degradado su entorno, devaluadas sus propiedades y calidad de vida.
Ante la inacción por parte del ayuntamiento para proteger el territorio, se pide una modificación de las normas subsidiarias que regule, limite y ponga los intereses de la ciudadanía por delante del colonialismo de las multinacionales. Que defienda la economía local, el medioambiente y el paisaje.
El movimiento ciudadano da voz a las personas cuando el sistema está corrupto y solo apoya a los que quieren destruir la vida de los pueblos.
Muchas gracias por vuestro apoyo.